Vitamina D3: ¿Por qué te urge tomarla y cómo hacerlo bien para no tirar tu dinero?

¿A poco no te ha pasado que te levantas más cansado de lo que te acostaste, te da el torzón en la espalda de la nada o andas de un humor que ni tú te aguantas? A veces le echamos la culpa al estrés de la chamba, al tráfico de la ciudad o a que ya nos está pegando la edad. Pero, ¿qué crees? Muchas veces el verdadero culpable es que andas bajísimo de vitamina D3

Aunque vivamos en un país hermoso y bendecido por un solazo que quema sabroso la mayor parte del año, la realidad es que muchísimos mexicanos traemos los niveles de esta vitamina por los suelos. Sí, así como lo lees. En este artículo vamos a platicar, bien directo y sin rodeos científicos aburridos, qué es la vitamina D3, por qué te urge empezar a vigilarla, cuánta necesitas tomar al día según la ciencia y los mejores trucos para que tu cuerpo de verdad la aproveche. 


Vitamina D3: ¿Qué onda con ella y por qué todo el mundo habla de ella?

Para empezar a calentar motores, hay que aclarar algo bien importante: aunque le llamamos vitamina, la vitamina D3 se comporta más bien como una hormona dentro de nuestro cuerpo. Tu organismo la puede fabricar por sí mismo, pero con una condición obligatoria: necesitas que los rayos del sol toquen tu piel. 

El problema es que hoy en día nos la pasamos encerrados en la oficina, en la casa viendo series, o si salimos, nos atascamos de bloqueador solar (que está perfecto para cuidar la piel del cáncer, pero bloquea por completo la producción de esta vitamina). 

Existen dos tipos de vitamina D: la D2 y la vitamina D3. La D2 viene de fuentes vegetales (como los hongos), pero la vitamina D3 viene de fuentes animales y, lo más importante, es la que tu cuerpo absorbe y aprovecha mil veces mejor. Es la buena, la que de verdad te va a levantar el ánimo y a poner al cien. 


Los beneficios reales: ¿Para qué te sirve estar al cien con la vitamina D3?

Vitamina D3

Estar bien recargado de vitamina D3 no es un lujo ni una moda de canasta básica de influencers de fitness. Tu cuerpo la necesita para una cantidad impresionante de funciones. Aquí te dejo las más importantes, explicadas en cristiano: 

  • Huesos y dientes de acero: Puedes tomarte un litro de leche diario si quieres, pero si no tienes vitamina D3, tu cuerpo simplemente no puede fijar el calcio en tus huesos. Se va a ir directo al baño. 
  • Un sistema inmune que no se raja: ¿Eres de los que les da gripa nomás tantito cambia el clima o se les queda viendo alguien estornudando? Esta vitamina es como el escudo de tu cuerpo; pone a tus defensas a trabajar al tiro para que no te tumben los bichos. 
  • Adiós al bajón y al mal humor: Se ha demostrado científicamente que la falta de vitamina D3 está mega amarrada con la depresión estacional y el desánimo. Ayuda a producir los químicos de la felicidad en el cerebro. 
  • Músculos con fuerza: Si vas al gym o te avientas pesadas jornadas de trabajo, te ayuda a que tus músculos no se fatiguen tan rápido y evites esos calambres horribles a mitad de la noche. 

¿Cuánta vitamina D3 debo tomar al día? Lo que dice la ciencia

Aquí es donde la puerca tuerce el rabo, porque si buscas en internet, vas a encontrar mil opiniones diferentes. Que si una gotita, que si una pastilla de chorrocientas unidades… ¡Aguas! No se trata de tomar por tomar. 

La dosis diaria que necesitas de vitamina D3 se mide en Unidades Internacionales (UI) o en microgramos (mcg). La ciencia nos dice que la dosis recomendada varía mucho según tu edad y tu estilo de vida: 

Grupo de Edad Dosis Mínima Recomendada (UI) Dosis Óptima Sugerida por Expertos (UI) 
Bebés (0 a 12 meses)400 UI400 UI
Niños y Adolescentes600 UI600 – 1,000 UI
Adultos (hasta los 70 años)600 UI1,500 – 2,000 UI
Adultos mayores (más de 70)800 UI2,000 – 4,000 UI
Mujeres embarazadas o lactando600 UI2,000 a 4,000 UI

Ojo con esto: Estas dosis de 600 u 800 UI son lo mínimo indispensable para que no se te ablanden los huesos. Sin embargo, la comunidad científica médica actual coincide en que la mayoría de los adultos necesitamos entre 1,500 y 2,000 UI diarias de vitamina D3 para gozar de todos sus beneficios inmunológicos y de energía. 


¿Cómo tomar la vitamina D3 para que sí funcione? El secreto de la grasa

Comprar un suplemento carísimo de vitamina D3 y tomártelo mal es literalmente tirar tu dinero a la basura. Esta vitamina es liposoluble. ¿Qué significa esa palabra dominguera? Que solo se disuelve y se absorbe si va acompañada de grasa. 

Si te despiertas en la mañana y te tomas tu cápsula de vitamina D3 con un simple vaso de agua con el estómago vacío, tu cuerpo va a desechar la gran mayoría porque no encontró grasa con qué transportarla. 

El mejor horario y truco de consumo

El mejor momento para tomar tu vitamina D3 es durante tu comida más fuerte del día (ya sea el desayuno o la comida). Asegúrate de que en ese platillo haya grasas saludables. Aquí te doy unas ideas muy mexicanas de con qué acompañarla

  • Unos buenos tacos con rebanadas de aguacate
  • Un par de huevos estrellados (la yema es maravillosa para esto). 
  • Un puño de almendras o nueces si vas de rápido. 
  • Cocinando tus alimentos con una cucharadita de aceite de oliva. 

Tomarla con tu comida no solo va a hacer que se absorba hasta un 50% más, sino que también evitará que te dé algún tipo de pesadez o agrura en el estómago. 


Alimentos con vitamina D3: ¿Se puede obtener solo de la comida?

Te soy bien sincero: está bien difícil, tirándole a imposible, llegar a tus niveles óptimos de vitamina D3 comiendo únicamente comida normal de todos los días. Muy pocos alimentos la contienen de forma natural en cantidades altas. 

Los campeones en contenerla son: 

  1. Pescados grasos: El salmón, las sardinas y el atún (pero de preferencia el fresco, no tanto el de lata que viene procesado). 
  2. Hígado de res: Aunque a muchos no les guste el sabor, es una joya nutricional. 
  3. Yemas de huevo: Otra razón para dejar de comer puras claras. ¡Cómete el huevo completo! 
  4. Alimentos fortificados: En el súper vas a ver leches o cereales que dicen “adicionados con Vitamina D”. Ayudan, pero las dosis suelen ser muy bajitas. 

Como puedes ver, a menos que desayunes, comas y cenes salmón fresco todos los días, la suplementación con un buen producto de vitamina D3 se vuelve casi obligatoria para mantenerte al tiro. 


¿Qué pasa si me paso de la raya? Los riesgos del exceso

Como todo en esta vida, el exceso también hace daño. No porque leas que la vitamina D3 es buenísima vayas a querer tomarte 10,000 UI diarias nomás porque sí. 

Al no ser una vitamina que se elimine por la orina (como la vitamina C), el exceso de vitamina D3 se acumula en la grasa del cuerpo y en el hígado. Si te sobredosificas de forma exagerada durante meses, puedes causar que tu cuerpo absorba demasiado calcio, lo que provoca piedras en los riñones o problemas en el corazón. 

El límite máximo seguro para un adulto sin supervisión médica es de 4,000 UI al día. Si vas a tomar más de eso, tiene que ser porque tu doctor te mandó a hacer unos estudios de sangre, vio que estás en la lona y te recetó una megadosis de farmacia para rescatarte. 


El combo ganador: Vitamina D3 + Vitamina K2

Si de verdad quieres graduarte con honores en salud, tienes que conocer al socio eterno de la vitamina D3: la vitamina K2

Imagínate que la vitamina D3 es la que abre las puertas para que el calcio entre a tu cuerpo. Una vez adentro, el calcio necesita saber a dónde ir. Si no hay nadie que lo guíe, se puede quedar atrapado en tus arterias, endureciéndolas. Ahí es donde entra la vitamina K2: funciona como el chofer que sube al calcio y lo lleva directito a donde pertenece, que son tus huesos y tus dientes. 

Muchos suplementos modernos ya vienen en combo (“D3 + K2”). Si encuentras uno así, ¡ya la hiciste! Es la forma más segura y eficiente de cuidar tu sistema óseo y cardiovascular al mismo tiempo. 


Conclusión: Ponle fecha a tu bienestar

Cuidar de tu salud no tiene por qué ser complicado ni aburrido. La vitamina D3 es una de las herramientas más baratas, efectivas y científicamente comprobadas para dejar de sentirte cansado y proteger a tu cuerpo de las enfermedades. 

Aprovecha el sol de nuestro México lindo: sal a caminar unos 15 minutos a media mañana sin mangas (con cuidado de la cara), búscate un suplemento de calidad de unas 2,000 UI, tómatelo siempre con tu comida favorita que lleve grasita y vas a ver cómo en unas semanas vas a andar con toda la pila del mundo. 

Nota importante: Este artículo es puramente informativo basado en ciencia. No sustituye la consulta con tu médico de cabecera. Antes de iniciar cualquier suplementación fuerte, un estudio de sangre de 25-hidroxivitamina D te dirá exactamente dónde estás parado. 

댓글 남기기